El Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia anunció un cese al fuego unilateral de tres días de cara a la segunda vuelta presidencial. El grupo, considerado terrorista por la Unión Europea, mantiene la puerta abierta al diálogo, mientras el país se prepara para votar en un clima de fuerte polarización y con la seguridad como principal desafío.
La agencia Reuters documentó el anuncio de la tregua, que estará vigente del 20 al 23 de junio. El ELN afirmó su disposición a dialogar si el próximo gobierno abre ese espacio, pero continuará la confrontación de lo contrario. Días antes del anuncio, el ELN había atacado una base militar y retenía a funcionarios.
En Bogotá, crece la preocupación por posibles tensiones post-electorales, independientemente del resultado. Analistas de International Crisis Group advierten sobre el riesgo de nuevas tensiones. El profesor Enrique Prieto, de la Universidad del Rosario, destacó la importancia del alto el fuego para garantizar la libertad de los votantes y reducir argumentos sobre fraude electoral.
Prieto también señaló los desafíos en materia de seguridad para el próximo presidente, mencionando la pérdida del monopolio aéreo por parte del Estado, la adaptabilidad de las estructuras criminales y la necesidad de respetar el derecho internacional en la lucha contra grupos armados.