Se cuestiona la efectividad del "blindaje" de figuras como Elías Pichirilo frente a las acusaciones y la acción de la justicia, a pesar de estar bajo arresto domiciliario.
Se señala que Pichirilo, junto a otros como Auque, parecen estar involucrados en maniobras que la justicia investiga, pero su situación legal es incierta.
Se critica que Martín Insaurralde, a diferencia de otros, no tenga siquiera arresto domiciliario, mientras se investigan sus presuntos vínculos con el juego ilegal.