Se detalla la reunión de tres horas entre Barrelier y Faceta en un kiosco la noche del crimen de Agostina. Tras dejar un cumpleaños, ambos se dirigieron al local donde Faceta trabajaba, y allí Barrelier le habría dicho a Faceta que no fuera a su casa porque "tenía algo".
Se plantea la duda sobre si Faceta entendió que Barrelier se refería a una relación con una mujer o a un plan delictivo. La defensa de Faceta insiste en que las conversaciones giraban en torno a la búsqueda de Agostina y la coordinación con Melisa.