Una startup estadounidense, Mithril Defense, ha desarrollado un sistema llamado Campus Guard que utiliza drones para neutralizar posibles tiroteos en escuelas. Los drones, capaces de alcanzar 100 km/h, pueden romper ventanas, activar alarmas, lanzar gas pimienta e impactar contra el atacante.
El sistema busca reducir el tiempo de respuesta entre la alerta y la llegada de las fuerzas del orden. A pesar de las promesas de seguridad, algunos expertos como Ken Trump expresan dudas sobre su efectividad y lo consideran una solución tecnológica que no aborda la raíz del problema, como el acceso a armas.
El debate sobre la seguridad escolar y el control de armas en Estados Unidos se intensifica. Mientras la startup promociona su tecnología como una solución pragmática, otros argumentan que las escuelas necesitan más personal y cámaras funcionales en lugar de drones no probados.