El Senasa, a través de la Dirección Nacional de Protección Vegetal, implementa acciones desde la producción primaria hasta la exportación para evitar la dispersión de plagas y proteger los recursos vegetales. Esto incluye el registro de viveros y la verificación de la sanidad del material de propagación.
Se constata que el material esté libre de HLV y se mueve con Documento de Tránsito Vegetal (DTV), garantizando trazabilidad. Sistemas informáticos cruzan información de material de propagación, viveros, movimiento de fruta e industria, permitiendo una fiscalización acorde.