Santiago del Moro mostró su enojo con los participantes de Gran Hermano, exigiendo que cualquier reclamo o cuestión relacionada con él se lo hagan directamente en la cara.
El conductor expresó su frustración por sentir que se habla a sus espaldas, a pesar de entregarles su vida durante meses. Pidió que le comuniquen sus quejas de manera directa, ya que él está presente todos los días para escucharlos.
Del Moro también se disculpó por no poder hablar con todos individualmente, pero aseguró que es "de todos por igual" y que el juego depende de ellos y de las decisiones del público exterior.