Rosario fue sede de un gran festival del asado, reuniendo a destacados asadores en un concurso que celebra la tradición culinaria argentina.
El evento contó con la participación de competidores de diversas regiones, quienes demostraron sus técnicas para preparar costillares a la llama, utilizando métodos como la salmuera y el control constante de las brasas.
El ambiente festivo se vio realzado por la presencia de numeroso público, atraído por los aromas y la destreza de los asadores, quienes compartieron sus secretos y la pasión por uno de los platos más emblemáticos del país.