Se abordó la consulta de Ángel sobre la posibilidad de jubilarse o recibir una pensión tras 26 años de aportes (10 en una fábrica de ropa y 16 como colectivero), con 50 años de edad y una prótesis en ambas caderas que lo dejó fuera de su empleo.
Se explicó que el primer paso es solicitar un "retiro transitorio por invalidez" en ANSES, donde se evaluarán sus aportes y regularidad. Para acceder a este beneficio, se requiere un 66% de incapacidad laboral, que se determina sumando diversas patologías. Si no se alcanza ese porcentaje, se analizarán opciones judiciales.
Se aclaró la diferencia entre "incapacidad de ganancia" (relacionada con la imposibilidad de ejercer una profesión específica) y el "certificado único de discapacidad" (que se tramita en hospitales públicos y requiere un alto porcentaje de discapacidad general). Se enfatizó que tener una prótesis o una patología común no necesariamente otorga un certificado de discapacidad.
Respecto a Manuel, quien se quedó sin trabajo en marzo de 2025 después de 34 años de aportes en la Casa de la Moneda y no tiene ingresos, se indicó que ya no existe la jubilación anticipada. La recomendación es reinsertarse en el mercado laboral.
Se destacó que el retiro transitorio por invalidez puede ser, en muchos casos, más beneficioso que una jubilación tradicional, por lo que se alentó a considerarlo ante casos de incapacidad o accidente reciente.