Se narra la historia de un predicador estadounidense llamado William Branagh, quien fue muy usado por Dios y recibió una profecía sobre la visita de un gran estadista a una de sus reuniones.
Durante la reunión, un diputado llamado Abshal, que se encontraba en silla de ruedas desde niño, fue llamado a levantarse y caminar. El gobernador presente, quien lo conocía desde la infancia, se emocionó al presenciar el milagro de su curación.
Este relato se utiliza para ilustrar cómo Dios puede obrar milagros y cambiar situaciones, enfatizando que Dios quiere que las personas crezcan y disfruten de la vida, experimentando sus bendiciones.