El pastor Cinalli analizó la controvertida aparición de Samuel al rey Saúl, planteando si fue el propio profeta o un demonio quien se manifestó. Presentó la teoría de que, aunque la Biblia cita a una hechicera, la aparición de Samuel podría haber sido un milagro excepcional de Dios, similar a la aparición de Moisés o Cristo.
Argumentó que solo alguien en profunda comunión con Dios podría saber el futuro de Saúl y sus hijos, como ocurrió con la profecía de muerte que Samuel, o quien se hiciera pasar por él, le dio a Saúl. Citó la versión Septuaginta que indica que fue Samuel quien respondió, y la sorpresa de la bruja al ver el espíritu, sugiriendo que no era un demonio común.