Investigaciones recientes sugieren que determinados nutrientes pueden contribuir a disminuir la inflamación, combatir el estrés oxidativo y favorecer el correcto funcionamiento de las neuronas, aspectos clave para mantener la memoria y otras funciones cognitivas.
Especialistas coinciden en que no existe una fórmula mágica para evitar el envejecimiento del cerebro, pero una dieta variada y equilibrada puede marcar una diferencia importante a largo plazo. Entre los alimentos recomendados se encuentran los productos fermentados como el yogur y el kéfir, las verduras de hoja verde como la espinaca, la cafeína presente en el café, y los pescados ricos en omega 3 como el salmón, la sardina y el atún.