Se enfatiza la importancia de la higiene bucal en mascotas, comparándola con el cepillado diario en humanos. Se sugiere que la pérdida de hábitos naturales, como cazar o morder objetos, ha eliminado el "cepillo de dientes natural" de los animales.
Se recomienda reponer esta limpieza de forma artificial, consultando al profesional para determinar el método adecuado (dedo, gasa, cepillo blando) y la frecuencia, especialmente antes de que aparezca el olor o el sarro.