El presidente francés, Emmanuel Macron, abogó por mantener el apoyo de Europa a Ucrania y su participación activa en las negociaciones de paz. Señaló que la resolución del conflicto en Ucrania afecta directamente la seguridad e intereses del continente europeo.
Macron reclamó que la Unión Europea debe tener una "silla reservada" en la mesa de conversaciones para la paz en Ucrania, junto a Estados Unidos y Rusia. La postura europea busca evitar quedar marginada de las decisiones que definirán el futuro del conflicto.
Además, Macron rechazó la creación de centros de retorno para migrantes fuera del territorio comunitario, cuestionando su eficiencia y compatibilidad con los valores de la UE. Insistió en la necesidad de un diálogo por la paz en Ucrania, a pesar de la falta de avances concretos hasta el momento.