Se debatió sobre la dificultad de establecer límites en la crianza, considerándolo uno de los aspectos más desafiantes de la maternidad.
Se utilizó la metáfora de la mariposa rompiendo el capullo para explicar que los límites son necesarios para el fortalecimiento y desarrollo de los hijos, comparando a los padres con ese capullo que ayuda a desplegar las alas.
Se concluyó que establecer límites, aunque genere resistencia inicial, es fundamental para el crecimiento y la autonomía de los niños, preparándolos para enfrentar la vida.