Se reflexiona sobre la creación y el papel de Jesús como creador, mencionando que Él hizo la luz de la nada y que el verbo era Él mismo.
Se aclara que Jesús es el Hijo de Dios y también Dios, la Palabra de Dios. Se menciona su muerte y resurrección, y cómo aumentó su poder y capacidad, citando Hebreos 4:13.
Se anima a las personas a tratar con Jesús y conocerlo, sugiriendo la compra y meditación diaria de la Biblia como una forma de acercarse a Él.