Se acusa a Javier Milei de victimizarse al defender a Manuel Adorni, argumentando que soltarlo implicaría admitir una derrota ante la "casta". Se sugiere que Milei prefiere bancar a Adorni para no enfrentarse a sí mismo.
Se contrasta la situación de Adorni con la de Cristina Kirchner, señalando que las verdaderas víctimas son los ciudadanos que no llegan a fin de mes y los jubilados que pierden acceso a medicamentos.