Se compartió un secreto clave para la preparación de chinchulines: un golpe de horno previo de 17 minutos a temperatura mínima. Este paso es fundamental para asegurar que queden bien crocantes y doraditos, evitando que se conviertan en un "chicle".
Juana y Claudia, colaboradoras en la cocina, son las encargadas de mantener este control preciso en la cocción. Si por alguna razón se exceden los 18 minutos, los chinchulines se apartan, demostrando la importancia de seguir estrictamente el tiempo establecido.