Se reflexiona sobre la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) como un solo ser, y cómo juntos crearon al hombre a su imagen y semejanza, dotándolo de gran capacidad.
Se enfatiza que la creación de Dios es única y que cada persona es un "motor fabricado por Dios" con la capacidad de hacer lo que Él hizo. Se anima a apropiarse de la bendición y a crecer dentro de la palabra.
Se inicia un momento de oración para la sanación y la recepción de la bendición del Señor, pidiendo a los oyentes que repitan en voz baja sus problemas y se unan en fe para pedir a Dios.