Se generó un debate sobre la responsabilidad de los medios de comunicación y la liviandad con la que se maneja cierta información, a raíz del caso de Florencia Peña. Se enfatizó la necesidad de ser más consciente al informar, incluso en formatos de entretenimiento.
Javier Milei suscribió las palabras sobre la importancia de la conciencia al trabajar en medios, aunque reconoció que algunos formatos proponen un juego libre. Se mencionó que, si bien Peña se considera una víctima, la responsabilidad es compartida con quienes la llevan a ese espacio.
Se planteó que el error de Peña y la difusión de información no chequeada en plataformas de streaming puede confundir la línea entre entretenimiento e información, y que se requiere preparación para manejar datos de actualidad. Se destacó que, aunque se pide disculpas, la situación generó un gran impacto.