La guerra Irán-EEUU agrava la crisis del costo de vida en Estados Unidos. Los precios de los fertilizantes han subido un 47%, afectando a los agricultores, y el costo de la vivienda también se ha incrementado.
Estos factores económicos podrían tener un costo político para la administración de Donald Trump, cuyo índice de aprobación ha disminuido, con su imagen negativa rondando los 22 puntos según el promedio de encuestas del New York Times.