En la comunidad Nivaclé, se observa una mezcla de preservación y pérdida del idioma ancestral. Si bien los niños juegan juntos y algunos entienden el idioma, la comunicación cotidiana entre los adultos se realiza en Nivaclé.
En el ámbito escolar, se han experimentado episodios de discriminación por parte de alumnos criollos hacia los Nivaclé, quienes eran tildados de "muertos de hambre", "sucios" y otros insultos.
A pesar de las dificultades y la discriminación sufrida en el pasado, los jóvenes Nivaclé muestran un creciente empoderamiento y capacidad de agencia, lo que genera esperanza en un futuro más equitativo.