Se describió la arquitectura de las casas antiguas de Caballito, destacando su valor y belleza, pero también su potencial para ocultar actividades ilícitas.
Se mencionó que estas propiedades, a menudo grandes y con múltiples habitaciones, pueden tener fachadas que engañan a simple vista.
Se hizo referencia a la zona de Caballito como un barrio hermoso y oneroso, donde este tipo de engaños pueden pasar desapercibidos.
Se señaló que la fachada de una casa puede ocultar horrorosos secretos, como en el caso de la red de trata desbaratada.