Una década después del referendo, el Reino Unido enfrenta el fenómeno del "bregret", el arrepentimiento de millones de jóvenes que no pudieron votar en 2016 y que ahora desean un acercamiento a Bruselas. Sin embargo, la frustración general es capitalizada por la ultraderecha populista, liderada por Nigel Farage, quien promueve tesis de soberanía y cierre de fronteras.
Encuestas recientes indican que un porcentaje significativo de británicos considera el Brexit un error, mientras que una mayoría apoya una relación más estrecha con la UE, aunque sin regresar al bloque. El ascenso de partidos de derecha, como Reform UK, refleja el descontento con los partidos tradicionales y abre un camino para figuras como Farage.