Se debate la supuesta "ultraderecha" de Messi, argumentando que la mayoría de los futbolistas profesionales comparten esa inclinación política. Se expresa incomprensión ante la idea de criticar a Messi, el hombre más popular y amado del mundo.
Se resalta la humildad, el respeto y la educación de Messi, así como su popularidad global. Se cuestiona la necesidad de atacarlo, considerando su trayectoria, su familia y su carácter pacífico.