La organización sindical en Bolivia estableció la liberación de presos como condición para continuar el diálogo iniciado con el gobierno. Representantes del gobierno y la COB sostuvieron un encuentro que no prosperó debido a esta demanda.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, advirtió que la pacificación del país y el desbloqueo inmediato de rutas son condiciones fundamentales para establecer una mesa de diálogo. El conflicto ha escalado de reclamos sectoriales a una crisis política nacional.
El canciller boliviano, Fernando Hugo Aramayo Carrasco, explicó que la protesta tiene dos dimensiones: demandas sociales desatendidas y un intento de interrupción del orden constitucional liderado por el ex presidente Evo Morales. Aseguró que la actuación policial ha sido proporcional y respetuosa con los estándares internacionales.