Se critica la figura de Adorni, calificándolo como un "no jefe de gabinete" que no ejerce el cargo y se defiende de acusaciones de mentiras.
Se señala que Adorni ha acaparado la atención, eclipsando a otras figuras como Karina Milei, y que la base del "mileísmo" lo sigue viendo como un referente importante.
Se reitera la acusación de que Adorni ha mentido de forma reiterada y sistemática, y se le compara con una "bandera" para el sector que lo apoya.