El futuro de Manuel Adorni como Jefe de Gabinete está en duda, con el Congreso debatiendo su posible remoción. Si bien el Senado podría votar una moción de censura, se anticipa que el PRO podría votar dividido, complicando la aprobación.
La estrategia del gobierno ahora se enfoca en la Cámara de Diputados, donde se buscará trabajar internamente en el PRO para evitar la remoción. Se menciona que la moción de censura es un acto político fuerte, mientras que la remoción tendría un efecto jurídico que obligaría al presidente a apartar al funcionario.
Se cuestiona la idoneidad de Adorni para el cargo, especialmente en las actuales condiciones, y se señala que la Argentina no puede darse el lujo de tener un gobierno paralizado. La presión por su salida es alta, y se especula sobre posibles reemplazos, aunque no hay candidatos claros que deseen asumir el puesto.