La abogada Fernanda Alaniz considera que el silencio de Barrelier podría ser una forma de enviar un mensaje a su entorno, o una señal de que está amenazado para no hablar. Sostiene que el acusado es un "ser siniestro" que ha demostrado su naturaleza a lo largo de los años.
Alaniz cree que Barrelier podría estar protegiendo a personas de su círculo, y que su silencio prolonga el dolor de las familias de las víctimas. Sin embargo, enfatiza que él es responsable de sus actos.