Claudio, vendedor ambulante en Ramos Mejía, comparte su ubicación habitual en la Avenida de Mayo y Belgrano, conocida como la "esquina de la golosina".
Agradece la preocupación de sus conocidos y menciona que tiene un alias ("el carito.") para quienes deseen colaborar económicamente. Explica que su trabajo y sustento dependen de su movilidad, la cual se vio gravemente afectada por el robo de su silla de ruedas.