Se cuestiona el uso de recursos públicos para la organización de "fan fest militantes" en diversos municipios, impulsados por Kicillof.
Se argumenta que estos eventos, aunque se presenten como celebraciones deportivas, constituyen en realidad propaganda política de los intendentes y sus gestiones.
Se plantea la duda sobre la necesidad de estos "fan fest" en cada municipio y si los proveedores elegidos son empresas amigas o si los costos son inflados.