Se critica la situación de La Matanza, calificada como "tierra de delincuentes" y se cuestiona la gestión del gobernador Axel Kicillof y la vicepresidenta Cristina Kirchner en relación a la seguridad y la delincuencia en la provincia de Buenos Aires.
Se sugiere que la política de la provincia de Buenos Aires favorece a los delincuentes, generando un clima de inseguridad generalizada en la zona, especialmente en localidades como González Catán.