Se profundiza en las tensiones familiares en torno al caso Agostina, revelando diferencias irreconciliables entre el padre y la madre de la víctima, e incluso entre Agostina y su padre. Estas dinámicas intrafamiliares explican la ausencia del padre en la marcha.
El padre de Agostina sostiene teorías propias sobre lo sucedido y se presume que podría tener información que no ha compartido, lo que genera un conflicto adicional en la búsqueda de justicia.