Se advierte sobre la importancia de la discreción al compartir información personal sobre transacciones financieras o posesiones, como la venta de un auto de alta gama, la compra de una propiedad, la recepción de una herencia o regalos de dinero.
Se enfatiza que esta información, al llegar a oídos equivocados, puede ser utilizada por delincuentes para cometer robos, ya sea directamente o pasando el dato a terceros.
Se recomienda no comentar este tipo de detalles en lugares públicos como la carnicería, la verdulería o la fila del banco, ya que la gente puede escuchar y utilizar esa información de manera malintencionada.