Se presenta un dispositivo de seguridad para motos que emite una descarga eléctrica de 6000 voltios al activarse, disuadiendo a los delincuentes.
Débora, la dueña del dispositivo, relató su experiencia al haber sido víctima de un intento de robo de su moto. Al recordar que tenía el dispositivo en la muñeca, lo activó a distancia, lo que provocó que el ladrón soltara la moto y huyera.
El dispositivo, que cuesta 189.000 pesos, tiene una autonomía de un mes y se carga en 20 minutos. La correa transmisora es casi imperceptible. Débora recomienda el dispositivo, aunque señala la importancia de acordarse de activarlo en el momento del suceso.
Se generó un debate sobre la legalidad y la ética del uso de este tipo de dispositivos, con la reflexión de que es ilegal robar, pero también existe un "gris" en cuanto a la autodefensa.