Se aborda la dificultad de incorporar y mantener hábitos saludables, analizando las razones detrás del abandono de nuevas rutinas.
Se explica que el cerebro tiende a preferir la previsibilidad y se resiste al cambio, lo que puede llevar a un auto-boicot inconsciente. El esfuerzo requerido para instaurar nuevos hábitos agota la "batería" de la fuerza de voluntad, especialmente cuando se enfrentan factores estresantes diarios.
Se introduce el concepto de la "ley del efecto compuesto", que sugiere empezar con pequeñas acciones diarias para eludir la resistencia del cerebro. Se propone que la repetición de tareas pequeñas y manejables, como leer cinco páginas o dedicar diez minutos al día, puede llevar a la formación de hábitos automáticos e inconscientes.