Tony describe la exigencia física de su viaje en bicicleta, llegando a pedalear hasta 150 kilómetros en un día y enfrentando jornadas de 12 a 14 horas.
Explica que, si bien hubo días de menor recorrido para conocer lugares, la necesidad de llegar a tiempo al Mundial lo obligó a aumentar el ritmo.
Menciona haber subido el volcán Acatenango en Guatemala y haber enfrentado días de 80 kilómetros diarios para compensar.
Aclara que no siempre se trata de kilómetros, sino de la intensidad del esfuerzo, como subir pendientes pronunciadas.