Se debate la controversia entre periodistas deportivos e influencers que cubren el mundial, cuestionando la preparación y el rol de cada uno.
Se critica a figuras como Grego Rosselló por su falta de preparación y a Pampita por su participación en un evento deportivo, considerándola innecesaria y vergonzosa.
Se plantea la diferencia entre la cobertura tradicional y la de las nuevas generaciones de comunicadores en redes sociales.