Se debate la creciente presencia de influencers y streamers en la cobertura deportiva, compitiendo con periodistas tradicionales. Se cuestiona si estos nuevos actores están invadiendo un espacio profesional o si simplemente se trata de una evolución del consumo de contenido.
La discusión se centra en si hay lugar para todos en el ecosistema mediático. Mientras algunos argumentan que cada uno tiene su nicho y el público elige qué consumir, otros señalan que los medios tradicionales como ESPN siguen siendo referentes, y que los canales deben adaptarse incorporando nuevas voces y formatos. Se menciona el caso de Lu Villar, quien fue criticada por incursionar en contenido deportivo, a pesar de haber sido contratada para ello, mientras el canal también convocaba a periodistas establecidos.