Haití enfrenta una grave crisis humanitaria con 2.300 muertos y 1.100 heridos debido a la violencia de al menos 26 pandillas que controlan hasta el 90% de la capital, Puerto Príncipe.
Estos grupos siembran el terror mediante ejecuciones, extorsiones y secuestros, además de obstaculizar el comercio. La comunidad internacional apuesta por la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), misión respaldada por el Consejo de Seguridad de la ONU, que cuenta con el apoyo del secretario general Antonio Guterres.