La situación en Haití es crítica, con la capital, Puerto Príncipe, tomada en su mayoría por pandillas. Una nueva fuerza de Naciones Unidas intentará recuperar el control de las calles.
Se reportan más de 2.300 muertos y miles de heridos en lo que va del año debido a la violencia. La primera misión nigeriana, que debía contar con 500 policías, solo llegó con 150, evidenciando falta de compromiso.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, visitó Haití y calificó la situación de "vergüenza" por la "indiferencia" del mundo. Señaló una conexión directa entre la ausencia internacional y la falta de seguridad.