El reciente memorándum de entendimiento entre Irán y Estados Unidos difiere significativamente del acuerdo nuclear de 2015 firmado con la administración de Barack Obama. El experto Luciano Sácara señala que el nuevo acuerdo aborda precondiciones y temas preexistentes a la guerra, como el alto el fuego y la liberación de puertos, además del programa nuclear.
Sácara explica que el acuerdo de 2015 se centró únicamente en lo nuclear, mientras que el actual busca establecer las bases para futuras negociaciones. La celebración en Teherán como una victoria se debe a que Irán ha logrado reenfocar la discusión hacia temas más amplios.
Respecto a la confianza en Irán, Sácara aclara que el enriquecimiento de uranio al 60% ocurrió tras la retirada de EE.UU. del acuerdo en 2018. Durante la vigencia del JCPOA, Irán cumplió con la supervisión de la Agencia Internacional de Energía Atómica, manteniendo el enriquecimiento por debajo del límite establecido. Se considera que con supervisión y verificaciones, los compromisos pueden ser cumplidos.