Se implementó una nueva normativa que permite el arresto de "trapitos" y limpiavidrios, incluso a aquellos no organizados. El objetivo es brindar a la policía herramientas más efectivas para sancionar estas conductas y erradicar la extorsión.
La ley contempla penas de arresto de 10 a 60 días, con agravantes para organizadores de eventos masivos. Se busca generar consecuencias reales ante estas contravenciones, que hasta ahora eran poco disuasorias.