Se destaca la reciente aprobación de una ley contravencional en la Ciudad de Buenos Aires que permite la detención de los llamados "trapitos" por hasta 60 días. Esta medida busca erradicar la extorsión y el apriete en la vía pública.
La nueva ley considera la actividad de los trapitos como una contravención, a diferencia de la anterior que solo implicaba una multa, lo que generaba burla y falta de respeto por parte de los infractores hacia la policía.
Ahora, los trapitos podrán ser detenidos si no se retiran del lugar o si son denunciados por los vecinos. La policía actuará de oficio o a pedido de los ciudadanos, garantizando una respuesta rápida ante cualquier hecho delictivo.