Se aborda la situación de Soledad Andreani y las acusaciones de maltrato hacia ella por parte de su entorno.
Se mencionan pruebas como la cámara GESEL, cartas de la abuela y testimonios que podrían respaldar la inocencia de Gabriel Vega, el padre de Agostina, y complicar a Andreani.
Se enfatiza la vida familiar sana que Gabriel Vega compartía con Agostina, en contraste con la posible manipulación a la que habría sido sometida la menor.