Nuevas pruebas en el caso del femicidio de Agostina Vega, la joven de 14 años asesinada y descuartizada en Córdoba, surgieron con el testimonio de una trabajadora del bar "Huachitas". El bar, regentado por Soledad Andreani (detenida por encubrimiento), era frecuentado por el principal sospechoso, Claudio Barrelier, a quien se le prestó el auto utilizado para trasladar los restos de la víctima.
La testigo declaró haber ejercido trabajo sexual en el local y que Andreani presuntamente contrataba menores, vendía drogas y drogaba a clientes sin su consentimiento. El bar fue clausurado por irregularidades.