La Isla de los Estados cobró importancia para las sociedades europeas al albergar importantes colonias de lobos marinos y pingüinos. La caza comercial de estas especies, que se agotaba en Europa, centró la atención de los navegantes en el sur, incluyendo las Islas Malvinas y la Tierra del Fuego.
El descubrimiento de grandes poblaciones de lobos marinos de dos pelos en la región intensificó el interés de los europeos, generando tanto ambiciones como tragedias. La isla se convirtió en un punto estratégico para la caza, especialmente tras el agotamiento de los recursos en Europa y la búsqueda de nuevas fuentes de aprovisionamiento.