Se enfatizó la importancia de quién emite un mensaje y dónde se obtiene la información, como factores cruciales para su interpretación. Se ejemplificó con declaraciones de un expresidente y el actual presidente, contrastando sus dichos antes y después de un atentado.
Se señaló que el contexto y la figura del emisor modifican la percepción de un mensaje, incluso cuando se trata de temas como la ayuda a otros países. La frase "Quien lo dice, importa" resume la idea central de que la credibilidad y el momento de la declaración son determinantes.