Se reflexiona sobre la asunción de Cristina Fernández de Kirchner como presidenta, destacando la expectativa de cambio que generó su género. La oradora se identifica como feminista, apoyando la lucha por los derechos de las mujeres y el aborto legal, aunque con regulación.
Se critica la figura de Javier Milei, a quien se acusa de ser un "hijo de puta" y de tener un comportamiento vengativo hacia quienes lo critican, prometiendo investigar y ridiculizar a sus detractores.