La centolla, ubicada en la cima de la cadena alimentaria del Canal Beagle, es un extraordinario colonizador que se cree originario del Pacífico Norte. Migra hacia aguas más profundas para reproducirse y mudar su exoesqueleto.
Este crustáceo posee una coraza con púas, grandes pinzas y antenas sensibles para detectar olores. Captura presas con facilidad, es carroñero y existen relatos sobre pescadores devorados por ella.
A diferencia de otros depredadores, la centolla no solo se alimenta de carne, sino también de vegetales, como algas, que tritura con sus mandíbulas y maxilas.