La inflación de junio podría ubicarse en 2,1% o incluso descender al 1,9%, según las primeras proyecciones de consultoras económicas. Este dato alentador se basa en la contención de los aumentos en transporte y servicios, así como en la estabilidad de los precios de los alimentos.
A pesar de la tendencia a la baja, se advierte que aún faltan 15 días para el cierre del mes y no hay que cantar victoria. Sin embargo, la evolución interanual y semestral muestra una desaceleración.